El venerable himno Akáthistos (llevado al español a veces con la voz Acatisto) proviene de la voz griega Ἀκάθιστος ᾽Υμνός, que literalmente significa «Que no está sentado» debido a que se canta de pie. La celebración proviene de la Iglesia Ortodoxa y ha tenido aceptación en la Iglesia Católica debido a su valor ecuménico. Suele cantarse el

No me es posible aquí, al menos por ahora abundar en toda la riqueza que implica este Himno, pero sí me he dado a la tarea de ofrecer materiales para la participación de la Asamblea, así pues el himno comienza con la invocación y el Gloria Patri como sigue a continuación:

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

V. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén. Aleluya.

Posteriormente el Himno continúa con tres fórmulas melódicas alternantes, al final de cada una de ellas la Asamblea debe responder con las aclamaciones:

Salve akathistos blog

 

 

Seguida siempre del Aleluya:

Aleluya (Akáthistos) blog

Estas aclamaciones se suceden una tras otra a lo largo de todo el Himno.

Al finalizar el Himno Akáthistos se entona la Salve, luego de la cual el sacerdote entonará la aclamación siguiente y la asamblea responde:

V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

La celebración concluye con la Bendición como de costumbre.

Nota: La música corresponde a la compuesta por el Reverendo Padre Luigi Lasagna.

 

 

Fernando Gil

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